Hay que aprovechar esta época del año, todavía no hace mucho calor y se puede salir a pasear por la mañana sin demasiados sudores. Este día (principio de junio) me fui a dar una vuelta con la perra para ver si encontrábamos algún otro camino diferente para los paseos. Encontramos uno pero estaba lleno de piedras y era bastante incomodo. Así que nos dimos la vuelta
El camino era casi todo de este tipo, muy incomodo para andar y la pobre perra tampoco es que lo pasara mejor.
Eso si, las vistas siguen siendo igual de espectaculares, todo verde …
Un tronco a la sombra perfecto para echar un rato sentados, beber agua y media vuelta.
Como el paseo se nos hizo algo corto, bajamos al río a ver como iba…cada vez con menos fuerza. Se va acercando la época de bañarse. Al final salió un paseo corto que no estuvo mal. La mejor forma de olvidarse de las miserias del «día a día».