Por fin un domingo de sol (23 de febrero), después de un invierno lluvioso y de un sábado con un tiempo de perros.
Una vista de la iglesia con la covatilla de fondo…
Menudo día se quedó, una pena haber subido el domingo en vez del sabado.
El camino (o uno de los caminos) que bajan del pueblo hacia el río.
Se supone que ese camino llegaba hasta puente del congosto, estaba demasiado lleno de barro y tampoco pudimos avanzar mucho.
Llegamos al río por otro camino, bajaba con mucha agua
En fin, un paseo de domingo soleado … para respirar aire puro y desconectar un poco.