Que pena que solo sea una reseña en un periódico. Me parece una buena iniciativa.
La escuela en cuestión se llama Solcan y, según este otro articulo es una experiencia piloto.
Ojala consigan apoyo, quizás así se lo piensen dos veces antes de volver a maltratar a alguna mujer (u hombre), si este va con un buen bicho a su lado.
Claro que también tendrán que cambiar la ley, porque si el «supuesto agresor» es mordido por el bicho, el que la tiene liada sera el pobrecito can.