Poco ha durado el buen rollo. Uno de los derechos básicos de cualquier ser vivo es el derecho a la vida, y nosotros (los pensantes) tenemos una cualidad innata que nos hace destruir todo lo que tocamos. Como no seamos capaces de cambiar vamos a tener que ir buscando otro sitio para vivir. Que triste.
Leo en este articulo que las tortugas confunden el plástico (la porquería) con su alimento natural, las medusas.
Plástico que come, tortuga que casca. Dejando a un lado como es posible que el mar este lleno de plástico (y de otras clases de mierda que, obviamente hemos tirado nosotros), se preguntan y la ausencia de este tipo de tortugas hace que las poblaciones de medusas empiecen a crecer de forma descontrolada. Al final todo esta relacionado. Sigamos echando mierda al mar, sigamos acabando con la vida…
Eso si, queremos las playas limpias para que los domingueros vayan a comerse la paella con la familia y lo dejen todo lleno de porquería.