Leo un interesante articulo sobre los golpes de calor en los perros. No está de mas leerlo y aprender un poco para tratar de evitar estos problemas.
De todo lo que dice me quedo con esta frase (copio y pego):
«En apenas 10 minutos, un perro o un gato pueden morir dentro de un coche. A veces, ni un rescate rápido consigue evitar los problemas vasculares, las hemorragias o el edema cerebral…». Hay que ser animal (mas que el pobre perro) para dejar a «alguien» encerrado en el coche.